8000 de Marqués de Burgos: 8000 vides

Procede de tan solo 8000 vides antiguas, de viñedos ubicados en Quintana del Pidio y La Aguilera, a entre 700 y 900 metros de altitud, en la zona de viñedo más antiguo de toda la D.O. Ribera del Duero y sin concentración parcelaria, donde las minúsculas fincas se laborean manualmente. Las uvas proceden de cuatro pequeñas parcelas con muy bajas producciones: Santa Centola, Carracabañes, Santa Ana y Carraroa, ubicadas en laderas con orientación sur y suelos poco fértiles y pedregosos.

La vendimia se lleva a cabo de forma manual, en pequeñas cajas de 20 kg, parcela por parcela y en su momento óptimo de maduración, con el fin de extraer el máximo potencial de cada una de ellas. Posteriormente, a su llegada a la bodega, las uvas se escogen a mano en mesas de selección por racimo.

La fermentación alcohólica se lleva a cabo durante diez días en dos cubas pequeñas, con bazuqueos diarios y ligeros remontados. El siguiente paso es la maceración durante diez días. Más tarde, la fermentación maloláctica tiene lugar en trece barricas nuevas de roble francés de grano extrafino, procedente del bosque de Tronçais, con continuo removido de lías para conseguir un mayor volumen en boca y carnosidad. Posteriormente, el vino se trasiega a barricas nuevas de roble francés de calidad ultrasuperior «Seguin Moreau Icone Elegance».

La crianza tiene una duración de 16 meses en barrica 100 % de roble francés de grano fino, seguida de 12 meses en botella. Se trata de un vino embotellado sin filtrar ni clasificar, procesos que se hacen de forma natural a lo largo del tiempo mediante la sedimentación y decantación natural en la barrica.

Nota de cata

De color picota muy intenso, casi opaco. Aromas muy penetrantes y de gran complejidad, donde destacan las notas de frutos rojos y negros, entremezcladas con flores blancas y violetas, estas últimas especialmente propias de esta variedad cultivada a una gran altitud. También se aprecian notas dulces, junto con toques de mentol, pimienta negra y sotobosque. Un vino maduro, con una elegancia natural, amplio y potente en boca, con unos taninos redondos y envolventes, perfectamente integrados. Mucha persistencia y expresividad en boca. Un vino fino y elegante, muy sabroso y de fuerte personalidad, que acompaña perfectamente tanto a carpachos de carne y platos especiados, como a carnes rojas, incluso a la brasa.

Así continúa el reto de Bodegas LAN en Ribera del Duero con Marqués de Burgos, una historia de selección y elaboración artesanal que atestigua que es en el viñedo donde tienen su origen nuestros vinos más singulares.

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