Cuando cada cosecha es un sueño hecho realidad

Todos los años, el lanzamiento de un nuevo Legado evoca el paso del tiempo en la historia de una Sogrape que nunca ha dejado de soñar. Ocho cosechas que celebran el Douro en su mejor expresión. Que exaltan la experiencia y la vida. Porque en un homenaje al pasado, este es un vino del presente, que Fernando Guedes concibió para crear futuro. Legado 2015 es un nuevo sueño hecho realidad.

La historia se repite desde 2008, pero nunca está de más recordarla. Fernando Guedes, en aquel entonces presidente de Sogrape, soñaba desde hacía mucho tiempo con un vino capaz de expresar los saberes, la pasión y los valores de un negocio familiar, para quien la región del Douro es un lugar especial, y rendir homenaje al paso de ese valioso testigo a las futuras generaciones, que un día llevarían el timón de la empresa.

Desde entonces, en cada vendimia, la naturaleza se encarga de entregar el fruto de las 8 hectáreas de vides centenarias de la Quinta do Caêdo, en Ervedosa do Douro. Esta parcela, integrada en un escenario que siempre fascinó a Fernando Guedes, es la cuna de un vino diferente, alejado de los patrones teóricos de perfección, pero cercano al terroir y, por encima de todo, el mayor símbolo del deseo de eternizar la experiencia, la memoria y la emoción en una botella.

Legado 2015, la cosecha que acaba de lanzarse, es un nuevo recordatorio de esta historia familiar que se escribe con vino. «Legado siempre será sinónimo de intercambio de historias, principios y conocimientos», afirma Fernando da Cunha Guedes, hijo del creador de este vino y actual presidente de Sogrape. «Por todo lo que significa, por la forma en que se soñó, para nosotros se trata de un vino muy emocional, que en cada edición recuerda la memoria de mi padre, y todo lo que aprendimos de él». Como nos gusta decir en la familia y en la empresa, es un vino que refuerza que «estamos aquí para quedarnos, para dar continuidad a este y a otros legados que nos dejó», concluye.

El año 2015 fue un año caluroso y con excelentes maduraciones. Para Luís Sottomayor, «el resultado de estas condiciones nos permitieron obtener un Legado más robusto y con cuerpo, con intensidad de color, una buena estructura y volumen», afirma el enólogo responsable de los vinos del Douro de Sogrape. Vinificado en la bodega de la Quinta da Leda, en el Douro Superior, y con treinta meses de crianza en barricas nuevas de roble francés, «esta nueva cosecha hace justicia a sus antecesoras, consiguiendo un perfil que representa la autenticidad del terroir de la Quinta do Caêdo y la elegancia y la clase obtenidas a partir de cepas ancestrales», comenta.

Cantidad producida: 4666 botellas

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